Matera en un día: mis 24 horas entre los Sassi (y por qué tienes que dormir allí)
Matera es una ciudad excavada en la roca donde la gente vivía en cuevas hasta hace apenas setenta años, y hoy es Patrimonio de la Humanidad. Llego un mediodía de julio de 2026, me voy a la hora de comer del día siguiente, y en esas 24 horas se convierte en el sitio que más me impresiona de toda mi ruta por el sur de Italia.
Había visto vídeos y fotos, pero no tenía muy claro cómo iba a ser en persona. Aquí la realidad supera las expectativas. Te cuento cómo aprovechar un día, dónde aparcar sin líos, dónde comer y por qué no deberías irte sin ver Matera de noche.
Lo que vas a encontrar aquí
Antes de salir de casa
Matera se visita casi siempre dentro de una ruta en coche por Puglia, así que lo primero es el coche. Y si puedes, reserva noche aquí: es lo que convierte la visita en algo especial.
En este post
Cómo llegar a Matera y dónde aparcar sin líos
Llego en coche desde el Valle d’Itria, donde tengo la base en Locorotondo. El trayecto es de una hora a hora y media. Si vienes directamente desde Bari, cuenta con una hora más o menos. Matera está ya en Basilicata, no en Puglia, pero encaja de maravilla en cualquier ruta por el sur.
Lo que no hago es intentar entrar con el coche al casco histórico. En esta parte de Italia los centros son zona de tráfico limitado (ZTL) y las multas llegan a casa semanas después. Así que aparco en cuanto encuentro sitio en la zona de aparcamiento regulado, antes de llegar al centro, y me olvido del coche. Me cuesta 7,50 € por las 24 horas completas.
El trayecto de después: Matera → Salento
Desde Matera bajo hasta Santa Maria di Leuca, en la punta del tacón de Italia. Son unas tres horas, tres y media si haces alguna parada por el camino. Tenlo en cuenta al planificar: es el trayecto más largo de toda la ruta.
Las calles de los Sassi son cuestas, escaleras y piedra. Entra a pie, con la mochila ligera y calzado cómodo, y deja la maleta en el alojamiento antes de empezar a patear.
Sasso Barisano: el primer golpe de vista
Los Sassi son los dos barrios excavados en la roca que forman el casco antiguo de Matera, separados por la colina de la Civita, donde está la catedral. El Barisano es el que mira al norte y el más recuperado: muchas de sus antiguas casas cueva son hoy hoteles, restaurantes y tiendas.
Aquí no hay ruta que valga. Subo, bajo, me meto por escaleras que no sé adónde llevan y salgo a terrazas desde las que ves tejados y fachadas encajados unos encima de otros. Es de esos sitios en los que cada esquina te obliga a parar.
Sabía que era bonito, pero no esperaba esta sensación de estar dentro de algo tan antiguo. Ahora Matera tiene la fama que merece, pero para mí sigue siendo un descubrimiento. Recomendado al cien por cien.
Sasso Caveoso: el más auténtico
Al otro lado de la Civita está el Caveoso, con un aire más rústico, más cuevas a la vista y algunas de las iglesias rupestres excavadas en la piedra. Es la parte que mejor te pone en situación de cómo se vivía aquí, en casas cueva sin agua corriente, hasta que la población fue trasladada a barrios nuevos a mediados del siglo XX.
Mi consejo es el mismo que para el Barisano: guarda el móvil, olvídate de Google Maps y déjate llevar. La ciudad es pequeña y siempre acabas saliendo a algún sitio conocido. Lo bonito es lo que encuentras por el camino.
No hago visita guiada y es lo único que cambiaría. En un sitio con tanta historia, que alguien te explique qué era cada cosa y cómo se vivía te pone en contexto de una forma que pasear solo no consigue. Para Matera, yo sí la contrataría.
Los miradores del centro: Matera a vista de pájaro
Matera tiene miradores repartidos por todo el borde del casco antiguo, y merece la pena ir saltando de uno a otro. Los más conocidos son el Belvedere Luigi Guerricchio, la terraza de los tres arcos junto a la Piazza Vittorio Veneto, con el Barisano y la catedral al fondo; el de la Piazza Pascoli, que se asoma al Sasso Caveoso, y la explanada de la propia catedral, en lo alto de la Civita.
Desde arriba entiendes de golpe lo que estás pisando: una ciudad entera colgada sobre la gravina, el barranco que la separa del parque de la Murgia. Es la foto que todo el mundo se lleva, y con razón.
Increíble, sin más. De día impresiona, pero vuelve a algún mirador cuando empiece a caer el sol: la piedra cambia de color y la ciudad parece otra.
Matera al atardecer y de noche: el viaje en el tiempo
Veo Matera de día, al atardecer, al anochecer y de noche, y si tengo que quedarme con un momento es este. El atardecer lo vivo desde dentro del propio centro histórico, sin buscar ningún mirador concreto, y es precioso: la luz cambia la perspectiva por completo.
Por qué merece la pena dormir aquí
Cuando se hace de noche pasa algo que no ves si solo vienes de excursión: desaparecen los tours y las visitas guiadas, y el casco antiguo se queda prácticamente para ti. Paseas entre las casas cueva iluminadas, sin prisa y casi sin nadie alrededor. Es lo más parecido a un viaje en el tiempo que he sentido en Italia.
Si vienes desde Bari o el Valle d’Itria, es tentador hacer Matera en una excursión de ida y vuelta. No lo hagas: lo mejor empieza cuando los demás se van. Una noche aquí cambia la visita entera.
Amore Crusco: cocina de Matera en pleno casco antiguo
Ceno en Amore Crusco, dentro del casco histórico, y me dejo recomendar por ellos. Es la mejor decisión de la noche: pido platos típicos de aquí, de los que no encuentras en cualquier carta italiana.
- Polpette di pane di Matera con vellutata di pomodoro: una especie de albóndigas hechas de pan con crema de tomate. Me la recomiendan ellos y me sorprende muchísimo.
- Orecchiette de Matera: la pasta del sur, aquí con receta de la zona.
- Tagliata di scottona podolica: filete de vaca podolica, una raza autóctona del sur de Italia. Espectacular.
Todo espectacular. Si solo pides una cosa, que sean las polpette de pan: es el plato más de aquí y el que más me sorprende de la cena.
Dónde dormir en Matera: lo que hago yo y lo que haría la próxima vez
Maison Silvì: mi elección (y la recomiendo)
Duermo en Maison Silvì, un apartamento que no es hotel cueva, pero que está a cinco minutos andando del casco histórico y de los Sassi. El apartamento está muy bien y la ubicación es perfecta para entrar y salir a pie las veces que quieras, también de noche.
Ver Maison SilvìMi gran pendiente: un hotel cueva
Si vuelvo, y quiero volver, me alojo dentro de los Sassi, en una casa o un hotel cueva. No he dormido en ninguno, así que no te voy a recomendar uno concreto. Lo que sí te digo es que, si tu presupuesto lo permite, es la forma más especial de vivir Matera.
Buscar hoteles cueva en los SassiLo que me queda pendiente (y que tú sí puedes hacer)
Siempre hay que dejar algo para volver. Con 24 horas no me da para todo, y esto es lo que haría con un día más.
Mi plan de 24 horas en Matera
Así organizo el día y medio, de mediodía a mediodía. Es fácil de copiar si vas de paso en una ruta en coche.
Mediodía: llegada
Llego entre las 11 y las 12, aparco en la zona regulada y dejo las cosas en el apartamento.
Tarde: perderse
Sasso Barisano, Civita y Sasso Caveoso sin rumbo fijo, parando a refrescarme en las horas de más calor.
Atardecer y noche
Atardecer desde el centro histórico, cena en Amore Crusco y paseo nocturno por los Sassi casi vacíos.
Mañana siguiente
Miradores con la luz de la mañana y salida a la hora de comer hacia Salento.
Prioriza un mirador para entender la ciudad, baja a perderte por el Sasso Caveoso y sube por el Barisano. Pero si puedes, quédate a dormir: la noche es lo mejor de Matera.
Mapa: Matera en un día
Los dos Sassi, la catedral, los miradores, dónde como y dónde duermo, todo en un mapa.
Mis recomendaciones de amigo
Lo que te diría si nos tomáramos un café antes de tu viaje.
Matera se disfruta perdiéndose. Anda sin rumbo y deja que la ciudad te sorprenda.
De noche se van los grupos y el casco antiguo es casi tuyo. Es lo que más recuerdo del viaje.
En julio y agosto la piedra pega fuerte. Gorra, gafas de sol y agua, y evita las horas centrales.
En el centro hay alguna fuente para rellenar agua, además de sitios para parar a tomar algo fresco.
Zona regulada antes del centro, 7,50 € las 24 horas, y ni te acerques a la ZTL.
No la hago, pero en un sitio con tanta historia creo que es de las pocas veces que compensa de verdad.
Matera dentro de mi ruta por el sur de Italia
Matera es una parada de mi ruta de 10 días por Puglia y Salento. Si estás montando el viaje, también tienes Bari Vecchia en una tarde, Lecce en un día y mi guía de destinos en Italia.
¿Quieres ver Matera en movimiento? El reel está en mi Instagram.
Preguntas frecuentes sobre Matera
¿Es suficiente un día para ver Matera?
Sí, 24 horas bastan para recorrer los dos Sassi y los miradores del centro. Lo ideal es que incluyan una noche: al atardecer y de noche la ciudad cambia por completo y desaparecen los grupos. Con un día más puedes ir al parque de la Murgia y alojarte en un hotel cueva.
¿Dónde aparcar en Matera?
En la zona de aparcamiento regulado que hay antes de llegar al casco histórico. A mí me costó 7,50 € por 24 horas. No intentes entrar en coche al centro: es zona de tráfico limitado (ZTL) y las calles de los Sassi son peatonales.
¿Cuánto se tarda en llegar a Matera desde Bari?
En coche, alrededor de una hora. Desde el Valle d’Itria (Locorotondo) se tarda entre una hora y hora y media, y hasta Santa Maria di Leuca, en el sur de Salento, unas tres horas o tres y media con paradas.
¿Merece la pena una visita guiada en Matera?
En mi opinión, sí. Yo la recorrí por libre y lo disfruté mucho, pero con tanta historia detrás, que te expliquen cómo se vivía en las casas cueva te pone en contexto de una forma que no consigues paseando solo.
¿Hace mucho calor en Matera en verano?
Sí, sobre todo en julio y agosto: todo es piedra y en las horas centrales del día el calor pega fuerte. Lleva gorra, gafas de sol y agua (en el centro hay alguna fuente para rellenar) y deja los paseos largos para primera hora y para la tarde.
¿Es mejor dormir en un hotel cueva o fuera de los Sassi?
Yo dormí en un apartamento a cinco minutos andando de los Sassi y la experiencia fue muy buena: entras y sales a pie cuando quieres. Un hotel cueva es la opción más especial si tu presupuesto lo permite, y es lo que haré la próxima vez.





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